Historia de Copiapó

Copiapó es la capital de la Región de Atacama, con tradición minera desde sus orígenes. Es conocida por ser un oasis donde florece el desierto y además, por poseer en su valle la primera exportación de uvas del país, lo que aporta grandes beneficios a este.

La comuna tiene una superficie de 16 681,3 km2, siendo, junto con Antofagasta y Natales, una de las tres comunas chilenas que atraviesan completamente el país de este a oeste. La ciudad se encuentra ubicada a una altura media de 391 msnm. Junto con Caldera y Tierra Amarilla, forma la provincia de Copiapó.

La comuna limita al noroeste con la comuna de Caldera, al norte con las comunas de Chañaral y Diego de Almagro, al sur, con Vallenar y Huasco, al oeste con el océano Pacífico y al este con las provincias argentinas de La Rioja y Catamarca.

Se encuentra a 807 kilómetros al norte de Santiago de Chile por carretera y a 673 kilómetros en línea recta. Se ubica entre las 15 ciudades mas pobladas de Chile.

Copiapó prehispánico

Erróneamente muchos historiadores han traducido Copayapu como “Copa de oro”, mezclando palabras de los idiomas español y quechua. También otros lo han traducido como “sementera de turquesas”, esta última traducción es la más acercada a la de “Vega verde” o solamente “Vegas”, característica principal de su habitat en el Valle de Copiapó, donde predominaba una gran vega, estando sus asentamientos en la ribera norte del rio homónimo. La Cultura Copayapu es un grupo prehispánico que habitó en la Región de Atacama Chile durante el denominado período Intermedio Tardío entre el 1000 y el 1400 DC, cuando se fusionan con las poblaciones de Indios Huascos y changos siendo denominados todos esos pueblos como diaguitas sometidas a los incas, quienes a su vez someten el territorio a esta cultura.

Localización

La distribución espacial de éste grupo abarca desde Taltal por el norte en la costa hasta el puerto de Huasco por el sur. En el interior la mayor parte de las evidencias se concentran en el valle de Copiapó y sus afluentes precordilleranos, faltando investigar otros lugares aún. Hallazgos arqueológicos han sido documentados en una huaca incaica encontrada en la cumbre del cerro El Potro.

Cerámicas

Esta cultura posee como ítem diagnóstico sus manifestaciones cerámicas, donde destaca el tipo Copayapu negro sobre rojo decorado con figuras de llamas estilizadas y en otra variedad, con un rostro antropomorfo. Otro tipo cerámico es el Punta Brava, que eran grandes vasijas que servían como contenedores de alimentos.

Anexamiento al Tahuantinsuyo

A partir del año 1470DC aproximadamente la cultura Copayapu es anexada al Tahuantinsuyo, pasando a formar parte del Imperio Incaico. Grupos de mitimaes son trasladados desde los valles del Elqui y Huasco hacia sectores medio y alto de la cuenca de Copiapó (Castillo 1997), y se incorpora el culto a las huacas y al Sol, costumbres típicas del incanato.

El Tahuantinsuyo en Copiapó

El sistema incaico habría penetrado desde las cimas de la cordillera de los Andes hasta el borde costero, y se tiene registro de al menos 50 establecimientos tales como cementerios, pucaras, centros administrativos, tambos o poblados, puestos de control, paraderos de caza, redes viales, arte rupestre, adoratorios, yacimientos mineros, centros metalúrgicos y observatorios astronómicos. Sin embargo, la cultura Copiapó ya era muy fuerte desde al menos el año 1200DC, gracias a una interacción multiétnica donde convergían grupos del Noroeste Argentino, centro norte Chileno y sur de Bolivia. En ese entonces el grupo ya se caracterizaba por ser una sociedad agropastoril, con poblados aglutinados, pucaras, corrales, campos de cultivo, manejo eficiente de la lítica, metalurgia y trabajo en madera, además de la alfarería Negro sobre Rojo o Ante, o Diaguita-Inca.7 En Manflas se ubica un adoratorio incaico en la cumbre del pucará, correspondiente a una huaca-fortaleza. En una plataforma de origen preincaica también se han encontrado cerámicas locales tipo Punta Brava y Copiapó, dos figurillas en Spondylus (miniaturas de llama y de mujer), dos tupu de plata, y una lámina de oro y plata. Otra huaca incaica se ubica en la isla Guacolda en la desembocadura del río Huasco. En el cerro El Potro se edificó el tambo de Los Helados a 3.730 metros sobre el nivel del mar, con una arquitectura típica del momento de aculturación diaguita-inca, es decir, con cimientos pircados de planta rectangular y muros de dos hiladas de piedra semicanteadas ligadas con argamasa de barro. También se cuenta un centro metalúrgico diaguita-incaico (1470-1536 DC) ubicado en el sector medio de la cuenca del río Copiapó, conocido como Viña del Cerro, “Cabeza de Puerco” o “Apacheta”. Recientemente se ha propuesto la posibilidad de que Viña del Cerro en su conjunto fuese un observatorio solar de horizonte y escenario para adorar a las montañas locales. Entre los años 1985 y 1888 se excavaron en las cercanías del volcán Copiapó restos de huesos calcinados de camélidos, carbón, pasto, plumas, pelo humano, trozos de Spondylus (suerte de moneda Inca), sogas vegetales, hojas de coca (elemento central en la religión incaica), charqui, vellón de vicuña, un ala de libélula, frutos de chañar, dos roedores, piedras elongadas, además de figurillas antropomorfas y zoomorfas en plata y Spondylus en las ofrendas. Durante una excavación realizada en 1991 se descubrió una estatuilla incaica en oro laminado.

Copiapó luego de la llegada de los españoles

La evidencia etnográfica e histórica sugiere que hacia el siglo XVI, a la llegada de Pedro de Valdivia, el valle de Copiapó estaba gobernado bajo un sistema dual por los caciques Aldequín y Gualenica, sucesores de Montriri. El cacique Aldequín dominaría desde el valle de Copiapó hacia la costa, mientras que Gualenica habría dominado la parte superior del valle de Camasquil. En ese entonces los nativos llamaban a esta localidad Copayapu, que algunos traducen como «Copa de oro», otros como «valle verde» y también como «Sementera de turquesas». Cuando el conquistador español Diego de Almagro descubrió el Reino de Chile, el día 21 de marzo de 1536, lo hizo penetrando por la Cordillera de los Andes a través del paso Comecaballos y continuó hacia los valles de Figueroa y Jorquera hasta llegar hasta Chiliguin (hoy Iglesia Colorada) hasta descender a Copiapó.

Posteriormente, en el año 1540, con la llegada del adelantado Pedro de Valdivia y tras celebrar por primera vez en Chile una misa católica, denominó al Valle de Copiapó con el nombre de Valle de la Posesión.

Diego de Almagro en el valle de Copiapó.

El 26 de octubre de 1540, Pedro de Valdivia toma posesión del Reino de Chile en Copiapó (según las Crónicas de Bibar):

En jueves, XXVI días del mes de octubre de nuestra salud de mil quinientos y cuarenta, ante un escribano del rey que en el real venía, el general (Pedro de Valdivia) tomó posesión en nombre de su majestad. Hizo las diligencias que en tal caso se requerían, que son ciertas ceremonias hechas en esta forma: armado general de todas armas y su adarga embrazada en el brazo siniestro y la espada en su mano derecha y alta, cortando ramas y levantando ciertas piedras, moviéndolas de una parte a otra, diciendo en alta voz que emprendía y emprendió, y tomaba y tomó posesión en aquel valle de Copiapó en nombre de su majestad, ansí de aquel valle e indios de él como de toda la gobernación que de allí en adelante tenían; y que si alguna persona o personas había que se lo contradijese o defendiese, que él se mataría con tal persona o personas y, para efectuarlo, salió a un campo que vecino tenía a esperar al que quisiese salir, diciendo que lo defendería lo que decía con su persona y armas a pie y a caballo como de mandárselo quisieses. Si necesario fuere, perdería la vida en servicio de Dios y de su majestad, y pipiolo por fe y testimonio del escribano, el cual así se lo dio.

La ciudad fue fundada oficialmente el 8 de diciembre de 1744 por el gobernador José Manso de Velasco, bajo la designación de San Francisco de la Selva de Copiapó. Al respecto decir que el año 2012, en la revista del Museo Regional de Atacama, Guillermo Cortés Lutz (doctor en Historia), en su estudio Post doctoral, expuso que el nombre original para la fundación fue San Francisco de Copiapó de la Selva, aunque Copiapó o Copayapu tiene su origen antes de la llegada de los españoles, cuando formaba parte del imperio inca.

Entre estas épocas de bonanza, se destaca la que estuvo asociada al descubrimiento y explotación del mineral de plata de Chañarcillo, ubicado algunos kilómetros al sur de la Ciudad, por parte de Juan Godoy en 1832, y al posterior descubrimiento del mineral de Tres Puntas en 1848. Ambos descubrimientos, posibilitaron un rápido desarrollo de la zona, dejando así a la ciudad como una de las más importantes de la región. Muestra de ello es la creación en 1843 de la provincia de Atacama, separándose así la zona de la provincia de Coquimbo, y estableciéndose Copiapó como capital provincial. En ese mismo año adquiere el título de ciudad.

Múltiples fueron los adelantos traídos a la ciudad durante esta época, entre estos se destaca el Ferrocarril Copiapó-Caldera, inaugurado en 1851 y que fue el primero del país. Otros adelantos fueron la instalación alumbrado público a gas de hidrógeno sulfurado en 1852, la construcción del hospital, del teatro, de un cuartel policial (en aquellos años aún no existía la policía única y uniformada en el país) la inauguración de la Escuela de Minas de Copiapó en 1857, etc. Todos los avances tecnológicos impulsaron el desarrollo de la ciudad, especialmente en el ámbito industrial, produciéndose así una revolución industrial en la región lo que produjo la llegada de personas provenientes del sur del país y desde los más lejanos países convirtiendo así a Copiapó en una de las ciudades más cosmopolitas del Chile de mediados del siglo XIX. Según Vicente Pérez Rosales en su libro Recuerdos del pasado en Copiapó eran notables las colonias de argentinos (la más numerosa), españoles, italianos, británicos (lo que incluye a ingleses, escoceses y galeses) alemanes y muchísimas otras nacionalidades. Posteriormente se afincó en Copiapó una importante colonia árabe de origen libanés. Tanto italianos como libaneses alcanzaron una fuerte influencia en todas las actividades locales, influencia que se mantiene hasta el día de hoy.

La bonanza económica también trajo un desarrollo intelectual y político de una zona que históricamente no había tenido mayor relevancia en este aspecto, emergiendo de la zona personalidades políticas relevantes como Pedro León Gallo y Manuel Antonio Matta. El primero organizó una revolución en 1859, contra el gobierno conservador de Manuel Montt que logró ser sofocada a sangre y fuego siendo enviado Pedro León Gallo Goyenechea al exilio, cabe destacar que él fue la primera y única persona en Chile que ha sido elegida por voto popular como Intendente. Cuando éste volvió del exilio en 1863, fundó en Copiapó el Partido Radical junto a Matta, el cual tendría una gran importancia en el futuro dentro de la política chilena.

Hacia la década de 1870, la producción minera comenzó a descender fuertemente, despojando a la zona y a la ciudad de la importancia que había adquirido, trasladándose en la década de 1880 el polo de desarrollo del país hacia el nuevo extremo norte, específicamente, a las regiones que se habían integrado al país a causa de la Guerra del Pacífico, gracias al apogeo del Salitre. Esto sumió a la región en un estado de pobreza y abandono, lo cual provocó que la cantidad de habitantes tuviera una franca disminución. Esta se mantuvo estable en niveles bajos hasta bien entrado el siglo XX.

Esta situación se vio agravada por un fuerte sismo de 1918, que destruyó gran parte de la ciudad. Copiapó aún no se recuperaba del terremoto de 1918 cuando un nuevo sismo de 8.5° Richter sacudió a la ciudad el 10 de noviembre de 1922, que dejó el 40% de las construcciones de la ciudad en el suelo, y el 45% inhabitable. En toda la zona se registraron como mínimo 800 víctimas fatales. Esto sumado a la baja constante del precio de los minerales puso a Copiapó en una grave situación de postración que se arrastró durante varias décadas. Para algunos estudiosos esta crisis marcó el fin de la era de Chañarcillo.

Copiapó comienza nuevamente un período de desarrollo aunque lento y sin el esplendor de la época «plateada» de Chañarcillo, pero que le permite sobrevivir y consolidarse como ciudad hacia la década de 1940 gracias a la reactivación de la economía, originada en la explotación de minerales para ser exportados a Estados Unidos en plena II Guerra Mundial.Luego de ese período se produjo una baja en el precio de los minerales pero afortunadamente no alcanzando los niveles previos a 1930, pese a ello Copiapó pudo tener un crecimiento sostenido que se mantiene hasta el día de hoy, volviendo a aumentar así la población y afianzando a la ciudad como un centro importante dentro del norte del país. El desarrollo minero muestra nuevos bríos destacándose, entre otros, el yacimiento y fundición de Potrerillos en 1927, la fundición Paipote en 1953 y el yacimiento de El Salvador en 1959. También se comienza a desarrollar a partir de la década de 1970, especialmente en su segunda mitad, el área agroindustrial, dado que se facilitó el desarrollo técnico de la agricultura, permitiendo la introducción del riego por goteo. Esto ha logrado que, una de las zonas más áridas del mundo, sea hoy una de las principales productoras de uva de mesa del mundo.

En 1976, por el proceso de regionalización impulsado por la dictadura del general Augusto Pinochet, se crea la III Región de Atacama, quedando Copiapó como Capital Regional. Durante este gobierno la ciudad recibió un fuerte impulso en su urbanización ya que se pavimentaron casi todas las calles de la ciudad además de construirse un moderno edificio para la Intendencia y se creó la primera biblioteca pública de la ciudad en 1983, esto es curioso porque los ricos magnates de la minería copiapina del siglo XIX tenían fabulosas colecciones privadas traídas directamente de Europa y Estados Unidos pero no las compartieron con la comunidad local, y las colecciones se fueron perdiendo con el tiempo. Excepción de lo anterior, fue la enorme biblioteca del acaudalado empresario minero y hombre público, Felipe Santiago Matta, quien legó la suya al primer Liceo de Hombres creado en la ciudad. Actualmente es parte de la colección Bibliográfica del Museo Regional de Atacama.

En 1978 comenzó la denominada revolución verde, con el cultivo a gran escala de uva de mesa en el Valle de Copiapó, propiciando una etapa de gran auge económico para la zona, que dejó de depender de los vaivenes del precio de los minerales. Es destacable que a partir de 1990 las autoridades mantuvieran el impulso productivo a nuevas áreas de la economía que había dado el régimen saliente. A partir de la segunda mitad de la década de 1990 ya se comenzara a vislumbrar en Copiapó el desarrollo del sector frutícola.

Se dice que gracias a la uva, Copiapó ha comenzado ser ciudad pues ha dejado de depender únicamente de la minería. Antes toda su actividad giraba en torno a la minería y no eran pocos quienes la consideraban solo como «un campamento minero con muchos autos» donde la población disminuía automáticamente si bajaba el precio de los minerales y aumentaba si ocurría lo contrario, ello además se reflejaba en la estética de la ciudad, donde los habitantes no manifestaban mayor preocupación por el estilo arquitectónico de sus viviendas o, algo más simple, como la mantención adecuada de estas, por considerarse buena parte de sus habitantes como de paso en la capital atacameña. A partir de la década de 1980 esto ha comenzado a cambiar con la llegada de profesionales desde otras partes tanto de Chile como del extranjero, o de muchos copiapinos que han emigrado para estudiar y han regresado a su tierra para mejorarla. A ello hay que agregar que la creación de la Universidad de Atacama en 1981 ha permitido que año a año llegue a la ciudad un número importante de jóvenes universitarios desde todo Chile que ha permitido contrarrestar la emigración de los jóvenes desde Copiapó hacia otros puntos del país que fue tan característica durante más de un siglo.

Además de la minería y la uva, ha comenzado en los últimos años el cultivo de olivos y la producción de aceite de oliva. También ha tenido un fuerte auge el turismo, especialmente el de aventura, orientado hacia un público más exigente y con poder adquisitivo (desierto de Atacama, volcán Ojos del Salado, etc).

Accidente en el yacimiento San José de 2010

El accidente en el yacimiento San José fue un derrumbe ocurrido el jueves 5 de agosto de 2010, que dejó atrapados a 33 mineros a 700 metros de profundidad en la mina de oro y cobre que, ubicada 45 km al norte de esta ciudad chilena, era explotada por la compañía San Esteban. Finalmente, fueron rescatados uno a uno en un ambiente muy emotivo a partir de la madrugada del 13 de octubre, mediante una grúa en superficie que tiraba de una angosta cápsula individual, ante familiares, amigos, numeroso público y un despliegue importante de medios de comunicación a escala mundial, en presencia de Sebastián Piñera, presidente de la República.

Geografía y clima

Geografía

Río Copiapó en la actualidad

La ciudad se encuentra emplazada en medio del valle transversal de Copiapó, situándose de norponiente a sudoriente a lo largo de este. La ciudad ha estado delimitada históricamente por los cerros y el río, aunque en los últimos años, la población se ha asentado al otro lado del río, modificandóse así los límites naturales de la ciudad. Dentro de la ciudad, geográficamente hablando, se distinguen claramente dos zonas: los sectores bajos, en donde se ubica el centro histórico de la ciudad y los «Sectores Altos», eminentemente residencial de clase media y baja, el cual ha tenido un gran desarrollo urbano los últimos años.

Texto Wikipedia

Historia de Caldera

Caldera es una comuna perteneciente a la Provincia de Copiapó, en la Región de Atacama. Es puerto minero, pesquero y acuícola, ubicado a 75 kilómetros de la ciudad de la capital regional, Copiapó. Además de lo anterior, Caldera está situada en una zona de importante interés turístico.

Historia de Vallenar | Contrastes de Atacama

Vallenar es una ciudad y comuna chilena, capital de la Provincia de Huasco en la Región de Atacama, ubicada a 146 km de Copiapó. Se encuentra en el fondo del cajón del Río Huasco y tiene una población aproximada de 52 147 habitantes, de acuerdo con el censo de 2012.

Historia de Huasco - Contrastes de Atacama

Huasco es una comuna y ciudad portuaria chilena, ubicada al oeste de la provincia, valle y río del mismo nombre. La comuna de Huasco está conformada por dieciocho localidades entre ellas Huasco, Huasco Bajo, Canto de Agua y Carrizal Bajo.