Chorrillos, La Playa de los Misterios

La playa de Chorrillos es uno de los lugares más extraordinarios de Atacama. Cuando digo “extraordinario”, no es por un cliché, sino porque en verdad no tiene nada de ordinario. Está totalmente por fuera del común.

Imagine que va por el desierto, llega al mar y no ve más que acantilados rocosos, secos y muertos. Así por un par de kilómetros hasta que se encuentra con una pared verde, llena de hierba donde cae una pequeña cascada y florece la vida. Ese es Chorrillos, un oasis costero. Más específicamente: “La aguada de Chorrillos” ubicada en la comuna de Caldera.

En el Cridesat -Centro Regional de Investigación y Desarrollo Sustentable de Atacama-, dependiente de la Universidad de Atacama, han realizado estudios sobre este sitio único en el mundo, a cargo del científico Bernardo Sepúlveda.

Según sus estudios se ha descubierto que en esta aguada se genera un fenómeno muy particular: aquí confluyen ecosistemas terrestres de agua dulce con un ecosistema marino, desarrollándose un tipo de formación vegetal que no se da en ningún otro lugar de Atacama.

Esto es muy poco frecuente. Las microalgas que el mar arrastra son capaces de generar la cadena de seres vivos del lugar. El mar empuja algas que llegan a la aguada y se convierten en materia orgánica que permite crecer especies que no se dan en ningún otro lugar de la costa nortina. Así como tampoco existe claridad en saber de dónde surgen los 8 puntos donde brota agua en este lugar y que dan nombre al sector.

Se cree que de este modo la vida logró salir del mar, para empezar a colonizar la tierra. Dimensione lo que significa eso. Un evento crucial en la historia de la tierra a un par de kilómetros de su casa. Sin embargo son pocos los estudios que se han realizado, por ejemplo no se han llevado a cabo investigaciones sobre los tipos de insectos del lugar.

Un frágil y delicado ecosistema que si bien es parte del área de conservación costera, no cuenta con mayor protección ya que no está declarado como parque nacional, situación que a juicio del Biólogo Bernardo Sepúlveda no puede seguir así, según nos explicó “toda esta formación es muy frágil y debería estar protegida. Como la gente no lo conoce se ha conservado hasta ahora” por ello es enfático al señalar que “debería tener una categoría similar a la que tiene el parque nacional Parque Fray Jorge”.