Texto Articulo: Volcanes de Chile – Fotografía: Felix Barroeta.

El Copiapó corresponde a un gran complejo volcánico, cubriendo cerca de 200 km2 con sus productos, siendo uno de los más australes volcanes de la zona volcánica Central de los Andes y representando una fase de importante actividad volcánica concentrada a lo largo de la Franja de Maricunga, hace aproximadamente 11 a 7 millones de años atrás (Mpodozis et al., 1995).  Por lo anterior, se le puede considerar como un volcán inactivo, con un relevante valor para la comprensión de los procesos magmáticos, volcánicos e incluso metalogénicos en los andes centrales. El volcanismo en el complejo volcánico se habría iniciado hace unos 11-10 millones de años, emplazando una sucesión de estratoconos dacíticos hacia el norte de la Laguna Negro Francisco, denominados volcanes Azufre y Azufre Norte, además de una serie de domos dacíticos y secuencias asociadas a la actividad explosiva, incluyendo potentes depósitos piroclásticos (ignimbritas) y lahares (Mulja, 1986; Zentilli et al., 1991; Mpodozis et al., 1995). Mercado (1982) reconoció al menos siete episodios efusivos. Los antecedentes aportados por la distribución y volumen de las ignimbritas del volcán Copiapó, estarían señalando la existencia de un gran complejo volcánico explosivo, más allá de la generación de una caldera volcánica (Mpodozis et al., 1995). Durante una fase discreta e independiente, registrada hace unos 8-7 millones de años atrás, se construyó un estratovolcán dacítico de estructura cónica asociado a abundantes lavas (Mpodozis et al., 1995). Se han identificado ocho centros parásitos monogenéticos (de una sola erupción) con eyección de lavas andesíticas (González-Ferrán, 1995).

Actividad histórica

No se encuentra activo.

Peligros volcánicos

Su condición restringe los peligros geológicos a deslizamientos, principalmente.